browser icon
You are using an insecure version of your web browser. Please update your browser!
Using an outdated browser makes your computer unsafe. For a safer, faster, more enjoyable user experience, please update your browser today or try a newer browser.

LA ETAPA DE MAÑANA – AVANCE Y LEYENDAS

Posted by on 02/06/2011

Y mañana… Ay mañana…
LOGROÑO-VILORIA DE RIOJA
DISTANCIA – 66,05 km
PASOS – Ventosa, Nájera, Sto. Domingo de la Calzada

CURIOSIDADES Y LEYENDAS

El “impuesto” que nació de una leyenda

De la leyenda de la batalla de Clavijo, que es opinión generalizada de los eruditos que nunca ocurrió, y la liberación del también inexistente “tributo de las Cien Doncellas” surgió el llamado “voto de Santiago” que consistía en el pago de un canon anual al Cabildo de la Catedral de Santiago en agradecimiento por la intervención del Apóstol en la batalla. Este canon gravó durante siglos a la mayor parte de los territorios de Castilla, León, norte de Portugal y Galicia hasta su abolición por las Cortes de Cádiz en 1.812.

La Catedral de Logroño

En el interior de la Catedral podemos contemplar un cuadro de El Crucificado atribuido a Miguel Ángel Buonarrotti y la tumba del general Espartero, figura prominente de la historia española del siglo XIX al que se le llegó incluso a ofrecer la corona de España, que rechazó.

La ruptura del cerco de Logroño

Existe en la ciudad una cofradía llamada “Cofradía del Pez” que anualmente reparte entre la población pescado y vino gratis en memoria del cerco al que fue sometida la ciudad por parte de los franceses en 1.521. Se cuenta que los invasores buscaban con el cerco acabar con la resistencia de la población impidiendo el suministro de alimentos. No obstante, por las noches unas sombras arrojaban sus redes al río y proporcionaban pescado a la población haciendo inútil el esfuerzo del ejército francés que, desesperado, tuvo que retirarse.

El susto de los ladrones

Cuentan que por estos lares vivían unos jóvenes alborotadores que gustaban de sustraer a los pobres campesinos el producto de su trabajo. Cierta noche robaron un cordero y, burlándose del dueño, entre risas y chanzas corrían a la fuga cuando uno de ellos preguntó qué hora sería. Para sorpresa de todos fue el cordero el que contestó “¡Acaban de dar las doce!”. Los jóvenes, reconociendo la voz de una vieja del pueblo que debía ser bruja, salieron a la carrera presas del pánico dejando el cordero abandonado.

El juez incrédulo

Una anciana acusó a una vecina de brujería ante un juez de la Inquisición en Logroño. Cuando el juez le preguntó en qué basaba la acusación la anciana contestó:
– En que mi vecina sale volando por la chimenea.
– ¿Usted la ha visto?-preguntó el juez.
– No, pero la he oído.
– Siendo así, no vales como testigo.

Molestóse la anciana y, al abandonar la sala, soltó una ruidosa ventosidad. El inquisidor se quejó diciendo:
– ¡¡¡Atrevida!!! Te has tirado un pedo.
– ¿Cómo sabe que he sido yo? ¿Es que me ha visto?- dijo la anciana.
– No, pero te he oído.
– Siendo así, no vale usted como juez.- contestó la anciana saliendo y dejando al inquisidor boquiabierto.

Lo que está documentado y es rigurosamente histórico es el juicio que este tribunal celebró contra los participantes en los famosos akelarres de Zugarramurdi, en Navarra, que acabó con múltiples condenas y la muerte en la hoguera de cinco brujas en 1.610.

Una Virgen con su propia Orden de Caballería

Se cuenta que encontrándose el rey de Navarra don García el de Nájera cazando en los contornos de esta villa observó cómo su azor perseguía a una paloma y ambos desaparecían en la espesura del bosque. Cansado de esperar, el monarca salió en su busca encontrándose de pronto en la entrada de una cueva de la que salía una extraña claridad. Adentrándose en la cueva, encontró una imagen de Nuestra Señora alumbrada por una luz inextinguible sobre una terraza de azucenas. El azor y la paloma, como buenos amigos permanecían tranquilamente uno a cada lado de la imagen.

Ordenó el rey construirse un santuario y un monasterio que lo atendiese, consiguió la mayor cantidad de reliquias de santos y mártires que pudo reunir y eligió la cueva como panteón para los reyes de Navarra. Ese fue el origen de Santa María la Real de Nájera y, en honor a la terraza de flores que adornaba la imagen cuando la halló, instituyó la Orden de Caballería de La Terraza, la primera de esta índole fundada en España.

El combate de Roldán y Ferragut

En Nájera sitúa la leyenda el escenario del combate entre Roldán, sobrino de Carlomagno, y el gigante Ferragut, descendiente de Goliat. Habiendo derrotado el gigante en combate singular a los 12 Pares de Francia, se enfrentó contra Roldán y fue tan dura y sangrienta la lucha que no hubo vencedor. Pactada una tregua Roldán se reunió con Ferragut y, simulando querer ser su amigo, lo emborrachó hasta que el gigante le confesó que nadie lo había vencido porque sólo hiriéndolo en el ombligo era vulnerable. Al día siguiente Roldán lo provocó hasta lograr enfurecerlo y, enfrentándose, clavó en su ombligo su lanza, otra versión dice que su puñal, venciéndolo. Varios son los ejemplos que encontramos en el Camino de relieves que muestran este combate, el más famoso en el capitel del Palacio de los Reyes de Navarra en Estella.

El ladrón que fundó un monasterio

Cuenta la leyenda que un ladrón llamado Nuño se disponía a saltar sobre una de sus víctimas cuando observó a ésta orando devotamente y haciendo la señal de la cruz. Esta visión conmovió al ladronzuelo, que se arrepintió de sus pecados y decidió retirarse a hacer vida de penitencia en la cueva de Trónvalos. Pronto se le unió un compañero, Domingo, y comenzaron a acudir los vecinos de la zona buscando en ellos consuelo y remedio para sus males.

Una noche Nuño tuvo un sueño en el que Nuestra Señora se le apareció indicándole que debía ir al valle de Valvanera y allí buscar un gran roble hueco en el que las abejas habían construido una colmena. Dentro del roble encontraría una talla de la Virgen con el Niño y diversas reliquias. Con la madera del roble debería construir un altar para la imagen y una cruz.

Así lo hicieron y todo se dio como la Señora había indicado. Levantaron en el lugar un santuario que pronto se convirtió en lugar elegido por muchos eremitas, hasta en número de 106, que se unieron a la pareja original. Nuño, buscando la soledad, se retiró a una cueva distante del incipiente cenobio de Valvanera y, pasado el tiempo, Domingo acudió a buscarlo inquieto por la tardanza de Nuño en visitarlo. Cuando llegó a la cueva encontró a Nuño muerto y trasladó el cadáver al monasterio. Cuando se acercaba con el cadáver el brazos las campanas del monasterio comenzaron a tañer por su cuenta, sin que nadie las tocase.

No vayas que si vas, ciega te quedarás

Tenía Nuño, el fundador del monasterio de Valvanera, una hermana llamada Columba que quiso ir un día a visitarlo por sorpresa. Llegada a un punto en el que el monasterio se veía en la distancia, quedó cegada por un intenso resplandor que llenó sus ojos de pústulas. Alarmado por los gritos, acudió Nuño e intentó curar a su hermana sin conseguirlo. Comprendiendo entonces que las llagas y la ceguera eran un castigo por haber intentado entrar en el monasterio siendo mujer, oraron juntos pidiendo perdón y así logró curarse Columba abandonando de inmediato el monasterio y advirtiendo a las mujeres de los alrededores de lo ocurrido.

En el punto donde Columba quedó cegada se clavó una cruz metálica que llamaron Cruz Blanca y que durante siglos fue el lugar hasta el que las mujeres se podían acercar al monasterio. Esta prohibición se levantó poco antes de la visita de Isabel la Católica con la condición de que las mujeres no podrían pasar más de tres días en el cenobio bajo pena de muerte. Cumplió la reina el límite temporal pero se dice que, intrigada por la veracidad de la maldición, ordenó a una de sus damas quedarse, muriendo ésta al cuarto día entre terribles dolores.

El Niño que miró a otro lado

La imagen de Nuestra Señora de Valvanera sostiene en sus brazos a un Niño que no mira al frente sino pareciera apartar la mirada del feligrés. Se cuenta que tiempo atrás, aprovechando la oscuridad del templo, una pareja se entregó a la lujuria delante de la imagen. El Niño, horrorizado ante el pecado, apartó la mirada y desde entonces permanece en esa postura un tanto forzada.

La yegua que no era

Un peregrino, agotado por el esfuerzo, exclamó: “¡Qué no daría por una buena yegua!”. Terminar de hablar y ver cómo se acercaba una hermosa yegua hacia él, todo fue uno. Ni corto ni perezoso la montó e inmediatamente el animal comenzó una fenomenal galopada que hizo exclamar al peregrino: “Dios Santo ¡Qué magnífico animal!”. Nada más pronunciar estas palabras la yegua frenó en seco y, de pronto, el peregrino se encontró a lomos de una anciana apestosa y arrugada que lanzaba improperios y maldiciones. Huyó corriendo espantado el peregrino y no cesó su carrera hasta que se encontró a resguardo en el hospital de peregrinos de Santo Domingo de la Calzada. Allí relató lo sucedido a un clérigo que le contestó: “Nunca te ocurrirá algo parecido si llevas un rosario siempre contigo”.

Los milagros de Santo Domingo de La Calzada

Varios son los milagros que se atribuyen a Santo Domingo de la Calzada durante su vida, la mayor parte relacionados con albañiles y canteros, sus grandes aliados en la ingente tarea de mejorar los caminos, construir puentes y establecer hospitales para peregrinos a que dedicó su vida.

El que relatamos a continuación aparece en uno de los capiteles de su santuario y sirve como ejemplo de una gran cantidad de portentos similares que se le atribuyen. Se dice que cierto día llegó al santuario en construcción una carreta cargada de grandes bloques de piedra que los canteros necesitaban para levantar uno de los muros. Por accidente volcó la carreta aplastando a uno de los yunteros, que quedó muerto y con la cabeza machacada. En cuanto el santo se enteró de lo sucedido, acudió al lugar y procedió a orar sobre el cuerpo inerte volviendo éste de inmediato a la vida dando gracias a Dios y al santo.

El milagro de la gallina (una versión piadosa)

También se atribuyen al santo otros prodigios y milagros realizados tras su muerte. De todos es conocida la leyenda del milagro de Santo Domingo de La Calzada, donde cantó la gallina después de asada. Pues bien, cuentan que una matrimonio de peregrinos alemanes viajaban con su hijo adolescente a Santiago cuando decidieron hacer noche en una posada. Resulta que la hija del posadero era una muchacha lasciva que intentó seducir al joven peregrino pero éste, aguantando la tentación, la rechazó. La muchacha, dolida por el desprecio, decidió vengarse y para ello colocó una copa de plata de su padre en el equipaje del peregrino. Cuando los alemanes abandonaron la posada, la jovencita denunció el robo y los acusó. Salió el juez en su busca y, cuando los halló, registró el equipaje y encontró la copa. Condenó al joven a morir en la horca y los padres siguieron su camino. Al regresar de Santiago, encontraron los padres a su hijo colgando de la horca pero todavía vivo sostenido por el santo. Acudieron presurosos ante el juez achacando el hecho a un milagro del apóstol, a lo cual el juez, sarcástico, contestó que su hijo estaba tan vivo como la gallina que se iba a comer. En ese momento la gallina saltó del plato y se puso a cantar.

Como castigo por su incredulidad y recuerdo del milagro, durante siglos los jueces de Santo Domingo debieron lucir una soga al cuello, que luego se cambió por un lazo. Los peregrinos franceses trataban de hacerse con una pluma de las aves, que desde el hecho milagroso se custodiaban en la iglesia, para protegerles durante la peregrinación. Los polacos daban a comer a las aves migas de pan en la punta de su bordón y si eran aceptadas se consideraba buen presagio.

El milagro de la gallina (una versión mundana)

Es habitual que las leyendas cuenten con diversas versiones, y éste es un ejemplo. A continuación se ofrece una versión mucho menos edificante y más mundana de lo que ocurrió en la posada de Santo Domingo de La Calzada.

Se cuenta que el joven peregrino fue condenado a morir en la horca pero quedó encarcelado a la espera de la ejecución de la sentencia. Entre tanto, sus padres prosiguieron su peregrinación y la jovencita posadera continuó con su afición a meterse en la cama de los clientes de la posada. Fue así como al poco tiempo se acostó con un peregrino francés, pero esta vez su padre se dio cuenta de lo que hacía la joven y no tardó en atar cabos. Sin embargo, para no dañar su honra decidió castigar al peregrino y utilizó la misma treta, esconder la copa en su equipaje. Sin embargo, hizo el suficiente ruido para despertar a su hija, que se dio cuenta de todo y decidió salvar a quien tanto placer le había proporcionado esa noche.

Así, sacó la copa del equipaje introduciendo además en ella una valiosa medalla propiedad del francés, y la colocó en su sitio. Por la mañana acudió el posadero al juez para denunciar el robo de la copa y acusar al peregrino. Fueron en su busca y, cuando registraron su equipaje nada encontraron, pero el francés echó en falta su medalla y acusó al posadero. Volvieron todos a la posada y allí encontraron la copa y, dentro, la medalla con lo que el posadero fue condenado por ladrón y calumniador a morir en la horca.

Pasó el tiempo y se decidió que ambos sentenciados fueran colgados el mismo día. El verdugo, que estaba un poco bebido, colocó la cuerda del alemán mal ajustada, de forma que una hora después de colgarlo todavía estaba con vida, cuando hacía ya mucho rato que el posadero colgaba inerte. Por casualidad llegaron al pueblo en ese momento los padres del ajusticiado, que regresaban de Santiago. Acudieron presurosos ante el juez alegando que el santo había realizado un milagro con su hijo. El juez, que en esos momentos veía pasar a una sirvienta con una gallina recién pelada, contestó que su hijo estaba tan vivo como la gallina. En ese momento la gallina, que al parecer no estaba muerta del todo, comenzó a alborotar y el juez, creyendo que había hechicería de por medio, avisó a la Inquisición. Esta institución, que miraba con mucho escepticismo este tipo de situaciones, decidió que había hechicería y condenó a morir en la hoguera a los tres peregrinos alemanes. Quedó así la libidinosa joven como dueña y señora de la posada y libre para continuar con sus prácticas.

Los tesoros de San Millán de la Cogolla

En los monasterios de Suso (arriba) y Yuso (abajo), en San Millán de la Cogolla, se guardan innumerables tesoros artísticos y culturales.

En Suso podemos admirar el sepulcro yacente de San Millán, los sepulcros de varias reinas de Navarra y el de los Siete Infantes de Lara. También se conserva un trozo de madera de los tiempos del fundador que recuerda el milagro que realizó cuando llegó una doncella paralítica con la esperanza de que el santo la curase. Como éste se encontraba retirado en oración la doncella deseó que por lo menos su báculo apareciese por el hueco para curarla, cosa que ocurrió de inmediato.

En Yuso se custodian las primeras líneas escritas en castellano y en euskera, una impresionante colección de códices y documentos antiguos y las arquetas de San Millán y San Felices, primorosas obras maestras de la talla del marfil. La leyenda cuenta que unos ladrones disfrazados de frailes intentaron robar estas arquetas y las manos de uno de ellos quedaron pegadas al recipiente hasta que confesaron su pecado y se arrepintieron.

Cerca de los monasterios se halla Berceo, cuna de Gonzalo de Berceo, primer poeta en lengua castellana.

Una tumba con peso específico. San Millán de la Cogolla

Muerto San Millán y enterrado en la misma cueva que le sirvió de celda en el monasterio de Suso, allí descansó en paz hasta que, siglos después, el rey navarro García el de Nájera fundó el monasterio de Santa María la Real de Nájera y quiso dotarlo de la mayor cantidad de reliquias que pudiera reunir. Así, entre otras medidas, ordenó desenterrar los restos del santo de Suso y trasladarlos al monasterio recién fundado. Cumpliendo sus órdenes se desenterró el ataúd y se cargó sobre una carreta. Sin embargo, no hubo forma de mover la carreta ni un milímetro ni por medio de animales ni con fuerza humana. Visto que el santo se negaba a abandonar el lugar elegido para el eterno descanso, el rey ordenó que se enterrara de nuevo en el mismo lugar

La Cruz de los Valientes

Hasta no hace mucho era costumbre en Grañón, último municipio que jalona la ruta jacobea a su paso por La Rioja, rezar después de la misa un padrenuestro por el alma de Martín García. ¿Que quién era? Pues el vencedor de un duelo que tuvo lugar entre este representante de Grañón y otro de Santo Domingo por la posesión de una dehesa que ambos pueblos se disputaban . El duelo se celebró en el paraje donde hoy se levanta una cruz de madera llamada “Cruz de los Valientes” en recuerdo del suceso.

Las pilas más famosas del Camino

En Redecilla del Camino se encuentra en la iglesia de la Virgen de la Calle una obra de arte del románico sin parangón en la ruta jacobea; se trata de una pila bautismal primorosamente labrada con unos relieves que representan la Jerusalem celestial, meta de todos los cristianos a la que se accede por la puerta del bautismo. En la cercana población de Viloria de Rioja, cuna de Santo Domingo de la Calzada, se conserva la pila bautismal en la que el santo fue bautizado. En el pueblo todavía se recuerda el hecho con la siguiente copla:

Naciste en el siglo diez
en esta modesta casa,
aquí se te bautizó
para ser nuestra esperanza.

Trabajo diurno y nocturno

Un campesino pretendía arar su campo en los alrededores de Belorado usando para ello una mula que siempre había sido fuerte y trabajadora. Como el campesino la notaba floja y cansada acudió al veterinario, que nada raro encontró. Sin embargo, la mula no avanzaba en el trabajo y cada día parecía más desfondada hasta el punto de que caía la noche sin que el campesino lograse arar la porción de terreno que se había propuesto. Insultando y amenazando a la mula nada conseguía, hasta que, en mitad de su enfado y desesperación, la emprendió a palos con ella jurándole que la deslomaría si no trabajaba duro. La mula, entonces, tomó la palabra y le dijo: “Más bien apalea a tu mujer, que es la responsable de mi cansancio”. El campesino, aterrorizado, exclamó santiguándose: “¡¡Esto es cosa del diablo!!”, a lo que la mula respondió: “No es cosa del diablo, sino de la bruja de tu esposa, que por las noches no me deja descansar y me hace cabalgar por los aires hasta los Montes de Oca, donde se reúne con otras brujas hasta el amanecer”.

Otro santo descabezado

En Belorado y en el cercano Cerezo de Riotirón todavía se conservan varias cuevas que fueron refugio de eremitas y santos, entre otros San Vítores, patrono de ambas poblaciones, del que la tradición asegura que, tras ser decapitado por los sarracenos, sobrevivió durante tres días con la cabeza bajo el brazo hasta que los derrotó, según unos, o convirtió, según otros.

Y esto es todo, un colacao y a la cama.

Son las 21:00 y esta cubierto.

20110602-210422.jpg
Aqui he cenado hace un momento las mejores tapas de champis de mi ‘corta’ vida…

4 Responses to LA ETAPA DE MAÑANA – AVANCE Y LEYENDAS

  1. kizkitza

    hola Rafa:veo que andas cerquita de mi tierra.sitios chulisimos verdad? y me imagino que son mas bonitos despues de pegarte tantos kilometros en bici.yo los he recorrido en coche.un abrazo animo y si puedo te seguire todos los dias desde este rincon de casa para darte animos.

  2. Jorge

    Chuñao, estoy recopilando todo lo que se escribe tanto si es tuyo como comentarios,
    para ponerlo en un libro,
    de momento está todo en word, lo estoy colocando por orden de entrada, a manera de libro de bitácora, luego solo tienes que editarlo y poco más.
    Otro empujoncito de mi parte

  3. Jorge

    por ahora llevo 84 paginas bien colocaditas y todo

  4. Andres

    me apunto este sitio por si paro para probar esos champis….

Deja un comentario