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LA ETAPA DE MAÑANA – AVANCE Y LEYENDAS

Posted by on 08/06/2011

Vosotros no lo sabéis, pero he tenido que cambiar las etapas sobre la marcha… Bueno, ya me conocéis, nunca me salen las cosas tal como las pienso, pero así, la vida, es mucho más divertida, no os parece???

RECORRIDO – Cacabelos – Triacastela (entro en Galicia, me encanta!!!)
DISTANCIA – 55 km’s (nadie se confunda… Ya veréis mañana los datos, que os he malacostumbrado…)
PASOS – Villafranca del Bierzo, O’Cebreiro, Alto de San Roque, Alto do Poio

CURIOSIDADES Y LEYENDAS

Un curioso relieve y unas jocosas costumbres peregrinas y locales

A la entrada de Cacabelos, en una de las primeras casas a la derecha del Camino, encontramos dos muescas en las que es tradición peregrina colocar la nariz y un pie componiendo así inverosímiles posturas.

En la puerta de la sacristía del santuario de la Quinta Angustia , en Cacabelos, existe un curioso relieve que representa al Niño Jesús jugando a las cartas con San Antonio. Éste le entrega al Niño un cuatro de bastos y recibe un cinco de oros. Los estudiosos de las prácticas esotéricas ven representados en los bastos los valores mundanos de los que debemos desprendernos para recibir los trascendentes, representados en el oro. Se dice que en el pueblo hay gran afición a los juegos de naipes y hay quien cree que pudo ser un lugar donde se practicó el juego iniciático del Tarot y como su consecuencia se ha conservado esta afición, ya en plano exclusivamente lúdico.

Al parecer, en la noche de San Juan los mozos del pueblo se dedican a llevarse las macetas de los balcones, que los vecinos recuperan al día siguiente en la plaza de los Vendimiadores.

Dos monasterios con líos matrimoniales de por medio

En las cercanías de Cacabelos se encuentra el monasterio de Carracedo. Sus atractivos artísticos se sazonan con la historia según la cual, sería construido para alojar a Doña Teresa de Portugal, esposa de Alfonso IX, y para sus dos hijas. Al parecer buscaron refugio en este monasterio tras la anulación del matrimonio con el rey, por motivos de parentesco o, más probablemente, de interés político. Nombres como el mirador de la Reina o la cocina de la Reina parecen hacer referencia a esta historia.

Por su parte, en Villafranca del Bierzo se encuentra el monasterio de Santa María de la Anunciada, edificado por el Marqués de Villafranca para alojar a su hija, que se había negado a formar un matrimonio de conveniencia y huyó descolgándose de la ventana por medio de unas sábanas para profesar como religiosa. Al parecer, el marqués ordenó levantar el convento diciendo a su hija que si iba a ser monja, sería fundadora y abadesa.

Un jubileo anticipado

La Puerta del Perdón de la iglesia de Santiago, en Villafranca del Bierzo, sólo se abre en Año Santo y cuenta con la particularidad de que aquellos peregrinos que, llegados a este punto, no puedan llegar a Santiago de Compostela por enfermedad o agotamiento obtienen las mismas indulgencias y beneficios que aquellos que completan la peregrinación. Una bula de Calixto III así lo estableció renovándose la indulgencia en 1.965.

Recuerdos de personajes ilustres y no tan ilustres

En la calle del Agua de Villafranca del Bierzo encontramos la casona en la que nació Martín Sarmiento, discípulo del padre Feijoo, estudioso y erudito en diversas ramas del saber.

En la misma calle, también se conserva la casa en que vio la luz el escritor romántico Enrique Gil y Carrasco.

También el pueblo conserva la vivienda en la que se alojó por largas temporadas el famoso inquisidor Tomás de Torquemada, de familia oriunda de la ciudad.

Por último, a la salida del pueblo, en el Puente Nuevo, una antiquísima fonda presta sus servicios regentada por la misma familia desde el siglo XV.

Los “protectores” de los peregrinos.

Abandonamos Villafranca del Bierzo para adentrarnos en el encajonado o “encarcelado” Valle de Valcarce. En tiempos fue una travesía temida por los peregrinos ya que fue campo de acción de bandas de ladrones y extorsionadores patrocinadas por los señores de la zona y que, con prácticas mafiosas, obligaban a los peregrinos a pagar un tributo por la “protección” que se les ofrecía, enviando a sus esbirros a asaltar a los peregrinos reacios a pagar. Esta práctica fue prohibida por Alfonso VI y definitivamente extinguida por la Orden del Temple cuando ocupó las principales fortalezas de la zona durante los siglos de oro de las peregrinaciones.

Un parto ilustre en un humilde hórreo.

Los habitantes de la población de Pereje estuvieron exentos del pago de tributos y prestación del servicio militar por merced de la reina Doña Urraca en pago, según se cuenta, a la atención que de ellos recibió al dar a luz en un hórreo de la zona.

Un pueblo sin conejos.

En las cercanías de Ruitelán (del inglés Route Land, país o tierra del camino) se levanta una ermita en el lugar en el que San Froilán, allá por el siglo IX, se retiró a una vida de meditación y oración. Cuenta la leyenda que el santo vivía en una cueva con la única compañía de sus apreciados códices litúrgicos. Dándose cuenta de que los códices comenzaron a aparecer roídos, decidió esconderse y pudo observar cómo, cuando todo estaba tranquilo y silencioso, aparecían unos conejos que se dedicaban a roer los preciosos libros con fruición. Tanto enfadó este hecho al santo que lanzó una maldición sobre estos animales ordenando que ningún conejo volviese a aparecer nunca más en los contornos. Se dice que desde entonces, este animal que puebla todas las tierras de la península nunca más ha sido visto en el pueblo. Otra tradición asegura que mientras el eremita dormía, un lobo devoró a su asno y el santo, que al parecer ejercía un completo dominio sobre los animales, condenó al lobo a sustituir a su presa y desde entonces tuvo que cargar con las alforjas del santo.

Las pallozas.

Un importante atractivo de O Cebreiro son las pallozas o pallazas, pequeñas construcciones de planta ovalada de piedra con techo cónico a base de paja de centeno trenzada y sujeto por cordones de retama. El techo se apoya directamente sobre los muros de piedra y en el pilar de madera que se levanta en el centro de la vivienda, llamado cumio. Vivienda característica de los celtas, era compartida por humanos y animales domésticos, por lo que en algunos casos presenta una divisoria interna. Sin chimenea, los humanos se agruparían alrededor de un fuego o lar ubicado en uno de los extremos de la construcción. Dos de estas pallozas se ha acondicionado como albergue y una tercera acoge un pequeño museo etnográfico.

El milagro de O Cebreiro.

Uno de los milagros más famosos del Camino de Santiago se ubica en esta pequeña aldea brindando al peregrino una mística bienvenida a Galicia. Cuenta la leyenda que un tormentoso día acudió un peregrino, un vecino de la zona según otras versiones, a escuchar misa a O Cebreiro. El sacerdote que celebraba la liturgia, mientras consagraba el pan y el vino pensaba en la inocencia y la candidez del pobre hombre que esperaba que con unas sencillas palabras de un sacerdote se diese el milagro de la transformación de esos elementos en el cuerpo y sangre de Cristo. Pensaba que no merecía la pena venir en semejante día para asistir, aterido de frío y calado hasta los huesos, a un milagro que todos los días tenía lugar, en el que todos creían pero que nadie había visto.

En estos pensamientos estaba perdido el poco piadoso sacerdote cuando notó que algo extraño ocurría con el pan y el vino. Al abrir los ojos pudo contemplar cómo el pan se había convertido en un pedazo de carne y el cáliz rebosaba de sangre. El milagro recorrió rápidamente Europa entera e incluso los mismos Reyes Católicos, cuando visitaron el lugar, ofrecieron sendas ampollas elaboradas con cristal y plata para custodiar las reliquias. Se cuenta también que Isabel la Católica, gran aficionada a coleccionar reliquias, intentó llevarse también éstas, pero que la mula que las transportaba se negó a pasar de la pequeña aldea de La Faba llegándose entonces a la conclusión de que las reliquias se negaban a abandonar O Cebreiro, donde todavía hoy se conservan en su pequeña iglesia.

Algunos autores y eruditos ven en este milagro el origen de todo el mito griálico difundido por escritores y poetas Troyes o Eschenbach. Incluso algunos dicen que éste último vivió durante un tiempo en la zona. Por su parte, los amigos de lo esotérico no dejan de ver en este milagro un símbolo de la cercana transmutación interior con que concluye en Camino iniciático de Santiago.

Un pionero de la revitalización del Camino de Santiago.

En O Cebreiro se encuentra también un busto dedicado a Don Elías Valiña, párroco durante muchos años de esta pequeña aldea. Merecido homenaje para un hombre que dedicó buena parte de su vida a la revitalización del Camino de Santiago señalizando rutas con su bote de pintura amarilla, organizando jornadas de estudio y actividades de promoción y fundando y fortaleciendo asociaciones de amigos del Camino.

El cementerio cubierto

En el pueblo de San Juan de Padornelo estuvieron asentados los caballeros sanjuanistas. Parte de la antigua iglesia de esta orden se convirtió con el tiempo en un curioso cementerio cubierto. Este es uno de los escasos ejemplos que podemos encontrar en la actualidad de este tipo de construcciones destinadas a albergar a los difuntos de las clases sociales más bajas, ya que durante siglos fueron especial y casi exclusivamente reservados a la nobleza y el clero.

Soy de Fonfría

En la iglesia de Fonfría se custodia un hermoso cáliz trabajado en plata dorada que muestra una muy curiosa inscripción que reza: “Soy de Fonfría”. Se desconoce el origen del cáliz y por supuesto del sentido de la inscripción. Puede hacer referencia a una donación realizada por un vecino del pueblo que quiso ponerlo así de manifiesto. Pero la explicación que se antoja más plausible es la de que se trata de una medida disuasoria ante posibles ladrones, ya que la venta de la joya se dificultaría notablemente con semejante inscripción.

La capilla más pequeña del Camino

En Biduedo se encuentra una pequeña y rústica capilla dedicada a San Pedro. Habitualmente se dice que es la capilla o iglesia más pequeña que se puede encontrar en todo el Camino de Santiago. Muestra dos discos solares en los que los iniciados en los secretos de la alquimia quisieron ver la dualidad de los elementos de la gran obra antes de su transformación.

Estafadores y piedras para Santiago

Triacastela toma su denominación de tres castros, hoy desaparecidos. Históricamente, desde la Edad Media, tuvo como motores de su economía y desarrollo la explotación de canteras de caliza y la prestación de servicios y atención a los peregrinos.

De hecho, cuentan las crónicas medievales que hasta aquí llegaban representantes de los posaderos de Santiago de Compostela que, utilizando subterfugios y engañando a los peregrinos haciéndose pasar por uno de ellos o por comerciantes, recomendaban determinados establecimientos hosteleros donde, al llegar, los peregrinos eran estafados o robados por los posaderos.

Tradición durante la Edad Media fue que cada peregrino cargase con una piedra de la cantera que todavía se explota en el municipio y la trasladase hasta Castañeda (como unos cien kilómetros) donde se ubicaban los hornos en los que se producía la cal que se utilizaba en la construcción y reparación de la catedral de Santiago. De esta forma los peregrinos participaban activamente en la construcción de tan magna obra. Quienes entienden el Camino de Santiago como una ruta iniciática que conduce hacia los saberes ocultos de la alquimia, pueden entender la ofrenda de la piedra como un signo de que se ha alcanzado la propiedad de otra piedra, la filosofal.

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